A mi también me gusta Machado, aunque mi infancia no guarde recuerdos de un patio de Sevilla. De hecho, no tengo ahora recuerdos de infancia, sino de tardía adolescencia y pronta juventud.Son recuerdos -dulces recuerdos, a fin de cuentas- de la impronta que un día dejó en mi la mejor profesora de lengua y litaratura castellana que uno jamás pudo soñar. A ella, a mi inolvidable y adorable cántabra, a Elena con h, le debo ese impagable y fructífero amor a las letras, que ella inoculó en mi hace apenas 30 años y que tanto ha tenido que ver con mi desarrollo personal y profesional. Hoy como ayer, gracias, Helena. Ha sido un placer encontrarte de nuevo, si bien es difícil hacer volver el pasado, cuando éste nunca dejó de estar presente. Un beso,
Daniel Pérez Calvo Alumno de Escuelas Pérez Iborra, allá por 1979, 80, 81...
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A mi también me gusta Machado, aunque mi infancia no guarde recuerdos de un patio de Sevilla. De hecho, no tengo ahora recuerdos de infancia, sino de tardía adolescencia y pronta juventud.Son recuerdos -dulces recuerdos, a fin de cuentas- de la impronta que un día dejó en mi la mejor profesora de lengua y litaratura castellana que uno jamás pudo soñar. A ella, a mi inolvidable y adorable cántabra, a Elena con h, le debo ese impagable y fructífero amor a las letras, que ella inoculó en mi hace apenas 30 años y que tanto ha tenido que ver con mi desarrollo personal y profesional.
Hoy como ayer, gracias, Helena. Ha sido un placer encontrarte de nuevo, si bien es difícil hacer volver el pasado, cuando éste nunca dejó de estar presente.
Un beso,
Daniel Pérez Calvo
Alumno de Escuelas Pérez Iborra, allá por 1979, 80, 81...
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